Garantías constitucionales
Cuando hablamos de garantías constitucionales, nos referimos a los mecanismos e instituciones reconocidos por la Constitución para proteger y hacer efectivos los derechos fundamentales de las personas. Dentro de ellas pueden advertirse diversas categorías.
Garantías individuales
Las garantías individuales son aquellos mecanismos de protección dirigidos a salvaguardar la esfera jurídica de cada persona frente al poder público o frente a actos que afecten sus derechos fundamentales. Tradicionalmente, este término se utilizó para referirse a los derechos reconocidos en la Constitución en favor del individuo, aunque hoy el lenguaje constitucional contemporáneo prefiere hablar de derechos humanos y sus garantías.
Estas garantías protegen, por ejemplo:
la libertad personal;
la legalidad;
la seguridad jurídica;
la propiedad;
la igualdad;
el debido proceso.
Garantías sociales
Las garantías sociales son aquellas que buscan proteger no solo a la persona en lo individual, sino a determinados grupos o sectores sociales que requieren tutela reforzada para alcanzar condiciones materiales de justicia e igualdad real. Aquí se ubican, por ejemplo, los derechos vinculados a:
Su finalidad es que la justicia constitucional no sea meramente formal, sino también material y distributiva.
Garantías jurisdiccionales
Las garantías jurisdiccionales son los medios de defensa que se ejercen ante órganos jurisdiccionales, es decir, ante jueces o tribunales, para reclamar la protección de los derechos humanos o restituirlos cuando han sido vulnerados.
Entre ellas destacan:
El juicio de amparo
El amparo es la garantía jurisdiccional por excelencia en el sistema mexicano, porque permite acudir ante el Poder Judicial para reclamar actos de autoridad que violen derechos humanos o garantías constitucionales. Su finalidad es restituir a la persona en el goce del derecho vulnerado.
Los juicios ordinarios
También constituyen garantías jurisdiccionales los juicios ordinarios en sus distintas materias, cuando sirven para proteger derechos. Por ejemplo:
Todos ellos pueden operar como garantía cuando permiten a la persona acudir ante un juez para exigir el respeto de sus derechos.
Garantías no jurisdiccionales
Las garantías no jurisdiccionales son aquellas que no dependen directamente de un juez o tribunal, pero que también sirven para proteger derechos humanos. Suelen tener funciones de recepción de quejas, investigación, recomendación, orientación o mediación institucional.
La Comisión de Derechos Humanos
Un ejemplo claro es la Comisión de Derechos Humanos, tanto a nivel nacional como estatal. Estas instituciones no dictan sentencias como un tribunal, pero sí:
reciben quejas por violaciones a derechos humanos;
investigan actos u omisiones de autoridades;
emiten recomendaciones;
promueven la cultura de respeto a los derechos humanos;
visibilizan abusos institucionales.
Por eso se consideran una garantía no jurisdiccional, porque brindan protección institucional sin constituir un juicio en sentido estricto.